miércoles, 21 de octubre de 2015

¿Qué es ser un estudiante en línea?

Millan Martínez, S., (2014).

Actualmente, nos vemos inmersos a constantes cambios, y entre ellos, nos podemos encontrar con el uso de las TIC, las cuales han ido evolucionando con la finalidad de satisfacer las necesidades que la sociedad tiene.
Hoy en día, las TIC han transformado la forma en la cual interactuamos y aprendemos; un ejemplo muy claro de ello, son las nuevas escuelas en línea, en las cuales, las personas que quieren adquirir nuevos conocimientos, se convierten en estudiantes en línea.
Antes de definir lo que conlleva ser un estudiante en línea, es importante analizar las etapas de la modalidad abierta y a distancia, puesto que éstas no siempre han sido las mismas.
En un principio, la enseñanza era por correspondencia, es decir, los alumnos eran los que iban creando su conocimiento con base al material impreso y los servicios postales que se les proporcionaba.
Posteriormente, pasó a ser una enseñanza multimedia, esto quiere decir que el aprendizaje se basaba en los medios disponibles que se contaban en aquel tiempo, tales como: teléfono, televisión, recursos audiovisuales, etc.
Subsiguientemente, pasó a ser telemática, el cual se refiere a que se empezaron a emplear las telecomunicaciones y otro medios educativos; en ésta etapa, las TIC evolucionaron radicalmente.
Y finalmente, se convirtió en una enseñanza colaborativa basada en el internet, en donde los recursos a utilizar son sincrónicos y/o asincrónicos; y donde los estudiantes son los creadores de sus conocimientos y el docente es un guía y facilitador del aprendizaje. Ésta última etapa da lugar a la educación en línea.
Es importante tener en cuenta que la educación a distancia se basa en el diálogo entre la institución, el docente y el alumno en diferentes espacios.
Retomando el tema del estudiante en línea, es importante conocer cuáles son sus características y los retos a los cuales se pueden enfrentar en su proceso de aprendizaje.

Características:
  •  Actitud proactiva. Libertad y autonomía para tomar decisiones.
  • Compromiso con el propio aprendizaje. Responsabilizarse del aprendizaje.
  • Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias. Generar y potencializar estrategias que faciliten el aprendizaje.
  • Actitud para trabajar en entornos colaborativos. Trabajar colaborativamente para el desarrollo cognitivo y el enriquecimiento de conocimientos.
  •  Metas propias. Metas que vayan más allá de aprobar una materia.
  • Aprendizaje autónomo y autogestivo. Generación de destrezas para llevar a cabo la comunicación, la selección, producción y difusión de la información y el conocimiento.
Retos: 
  • Dejar atrás el aprendizaje autodirigido. Aprender a trabajar por su propia cuenta.
  • Evita memorizar y repetir conocimientos. Procesar, apropiar e interpretar la información.
  • Dejar atrás los entornos competitivos. Trabajar colaborativamente. 
  • Gestión y administración del tiempo. Programar las actividades a realizar.
  • Destrezas comunicativas. Elevar la habilidad lectora y de escritura.
  • Convertirse en un alfabeta digital. Saber manejar la información.


De igual manera, existen diversos mitos acerca de la educación en línea, los cuales son: es fácil y sencillo; sólo basta con copiar y pegar artículos de internet; puedes dejar de estudiar en cualquier momento. Es importante dejar a lado todos ellos y darse cuenta de la gran responsabilidad que implica el estudiar en línea.